jueves, 15 de septiembre de 2011

LA VIOLENCIA EN EL HOMBRE Y EN LA SOCIEDAD: NECESIDAD DE UN CAMBIO EDUCATIVO.
Profesora Brenda Serrón
SUMARIO
1- Breves datos biográficos.
2- Antecedentes.
3- Presencia de la violencia en la sociedad de postguerra.
4- Aspectos de la educación para la desarticulación de la violencia.
5- Formar un hombre emancipado.
6- A modo de conclusión.
1-  BREVES  DATOS BIOGRAFICOS
     Adorno nació en una familia burguesa  de Frankfurt el 11 de setiembre de 1903 y murió el 6 de agosto de 1969 en Viege. Destacado estudiante y músico, entró en 1920 a la escuela de Frankfurt  donde estudia filosofía, sociología, psicología y música. En 1933 se incorporó al Instituto para la investigación social, de inspiración marxista. Con la llegada del nazismo debe abandonar Alemania y más tarde Europa. Viaja a Estados Unidos y conjuntamente con Max Horkheimer publican “Dialéctica de la ilustración.” A su vuelta en Alemania ayuda a reconstruir el Instituto de investigación social para luego convertirse en su director.  Cuando vamos a analizar un autor, nos resulta imprescindible el conocer el momento social en que se desarrolla su vida y que aspectos de ese contexto influyeron en él. Dos cosas se pueden resaltar: la primera, la segunda guerra mundial la postguerra y la segunda, la combinación que hace del estudio de la sociedad con los cambios que a nivel educativo se deberían  hacer y su pasión por la música que lleva de por si a la humanización
2-ANTECEDENTES
    Hace algún tiempo, un profesor de esta facultad, dijo en clase, algo así como que no se podía  aceptar que la juventud de hoy desconociera la existencia en la historia de Auschwitz.  
     Hoy día, creo que es imprescindible marcar en el presente un antes y después de este lamentable hecho. La barbarie de ese momento signó la catástrofe que vendría y mientras que perduren las condiciones que la llevaron adelante, podremos en cualquier momento vivir otro Auschwitz.
3-PRESENCIA DE LA VIOLENCIA EN LA SOCIEDAD DE POSTGUERRA
    Como punto importante para evitar otro genocidio se debe realizar el estudio de la violencia en el hombre y en la sociedad, para que no se produzca  ni se  reproduzca de ninguna manera  otro hecho que avergüence al hombre. Interesa saber mirar el momento actual y realizar una interpretación de esa violencia que se vive en el individuo y en su contexto. No solamente aquella que vemos claramente por las conductas manifiestas, sino también a través de la violencia simbólica que margina a un porcentaje importante de la sociedad impidiéndole su realización como hombre y quitándole toda dignidad.
   . Estudios desde la  psicología por ejemplo nos enseñan  que mediante la interpretación de los aspectos positivos que se desarrollan en la civilización  se lleva a cabo la atracción de los aspectos negativos. Si tenemos en cuenta que cada uno de nosotros nace con un determinado grado de agresividad, que se va a transformar en violencia según el contexto en el cual se desarrolle, el sublimizar los llamados instintos de agresión nos va a llevar a tener  inclinaciones productivas. Si tenemos en cuenta que la estructura básica de la sociedad y la educación de aquel momento eran semejantes a la de hoy, estamos ante una terrible realidad puesto que la psicología penetra en la pedagogía y  no del todo correctamente.
    Hay aspectos que están presentes en la sociedad, que deben se reconocidos para buscar su desarticulación y así evitar las catástrofes. 1-La resurrección del nacionalismo.  En la sociedad de postguerra, este nacionalismo se vio acompañado de un alto grado de agresividad. 2-La explosión demográfica 3- La creación de la bomba atómica. En el momento actual,  la explosión demográfica está acompañada de una gran demanda educativa, una gran violencia y un avance tecnológico que deshumaniza. Además de elementos coyunturales se debe buscar la raíz en los seres humanos capaces de esas atrocidades. La insensibilidad hay que combatirla buscando que las personas reflexionen hacia sus adentro. Este concepto está presente desde  Sócrates en su Apología donde manifiesta la necesidad de conocerse a sÍ mismo con la necesidad de llegar a la autorreflexión crítica ya que sino la inhumanidad tendría un gran futuro. El malestar cultural esta presente en la sociedad y cuando se vuelve sobre si misma, se ve en ella, la violencia y la irracionalidad sobre todo contra los débiles. Son las mujeres, los niños, los ancianos, los discapacitados y los que viven en medios carenciados, zonas  suburbanas, rurales y con grandes carencias dentro de las propias ciudades, los que reciben la furia social, política y económica.
    Las primeras víctimas de la violencia, son también los hijos de inmigrantes; comunidades indígenas; jóvenes que pertenecen a minorías étnicas, religiosas o culturales dominadas y familias que por una razón u otra están marginadas.
   4- ASPECTOS DE LA EDUCACIÓN PARA LA DESARTICULACIÓN DE LA VIOLENCIA
Como en varios autores estudiados hasta el momento y sin dejar de lado a un importante pedagogo nuestro, la educación parece ser el remedio de todos los males. La veremos desde dos ámbitos: 1- Educación en la primera infancia, pero con presencia de alguna autoridad conciente y transparente para el niño. En este aspecto se puede recordar lo que Durkheim decía con respecto a la disciplina y  la regla que manda, ordena. Si el niño recibe de los adultos ejemplos para la adquisición de determinados límites, este  los  absorbería naturalmente sin sentir la rigidez de la norma. También Arendt hace coincidir la crisis de la educación con la liberación del mundo de los niños de la autoridad de los adultos. 2- Cultura general que busque crear un clima espiritual, natural y social que impida toda repetición de hechos históricos de tales características. Tomar la educación como derecho y no como mercancía. Como derecho universal, vinculado a la propia condición humana. 3- Hacer concientes los motivos que llevaron al terror como por ejemplo la decadencia de los modelos tradicionales que no permitieron la maduración propia de las personas Educación como el triple proceso por el cual de manera indisoluble el “hijo” del hombre se vuelve humano, miembro de una sociedad y de una cultura, en un lugar y un momento dado, un sujeto con su historia personal. 4- Otro elemento a tener en cuenta, es el avance de la tecnología. Son considerados como fetichismos por el autor por ser medios para la autoconservación de la especie y solo logran personas incapaces de amar, fríos de un modo muy especial, no permitiendo el descanso ideológico de la sociedad, sino la persecución del interés propio. El avance de la técnica debería ser  considerado fines para la dignificación humana, en su expresión máxima; la capacidad de amar. La tecnología funciona conforme a las leyes de rentabilidad, que escapan a cualquier forma de reglamentación y que tampoco son accesibles a todos, siendo así una nueva forma de exclusión: la excusión digital. Lo único que puede apartarnos de otro drama de la categoría de Auschwitz es el lograr la autonomía que deben tener las fuerzas verdaderas, donde se resalten los puntos neurálgicos del estado de conciencia, se  repiense la realidad con juicios directos, donde se ilustre y se busque la comprensión con el pensamiento. Se vislumbra aquí una forma de educación informal pero no sin intención. 5- Indicar posibilidades concretas de resistencia; realizar un llamado a la educación política para que centre su atención en la no repetición de genocidios; en sociología se debe realizar una concentración en el juego de las polarizaciones que subyacen por debajo de las formas políticas. No solo se debe eliminar a los asesinos e ideólogos de las “mesas de despacho” (W Benjamin en Adorno: 92) sino también  a los esclavos que ejecutan las orden.
   Ni el sistema educativo alemán que analizan Adorno y Becker logran siquiera suavizar la violencia presente en el individuo ni en la sociedad. Tampoco el nuestro.
     En toda planificación educativa,  no debe prevalecer una acumulación de contenidos ni se debe dejar de lado los valores de la sociedad. Se presenta una contraposición entre lo cualitativo y lo cuantitativo. Si en esta querella consultamos a nuestro filósofo Vaz Ferreira, sabríamos que no debemos tener posiciones extremas. No se trata de ninguna manera de dejar de enseñar sino de supeditar los contenidos a las preguntas fundamentales: Formación ¿para qué?; educación ¿para qué?; ¿a dónde debe llevar la educación?, ¿qué es lo que se ha dejado de lado en este último tiempo, que ha causado la deshumanización del hombre y por ende la presencia de una extrema violencia globalizada?
    Todas estas preguntas y contradicciones  existen en las personas que llevan adelante las planificaciones educativas y organizan el sistema de educación, yendo en contra de los derechos humanos. .Se debe defender el pluralismo sin admitir lo relativo, de modo que la educación este relacionada con movimientos sociales progresistas que luchen por la solidaridad, igualdad y justicia.
5-FORMAR UN HOMBRE EMANCIPADO.
   Un modelo rector (modelo-guía, Leitbilder en Adorno: 94) determinado de antemano, no es el que va a preparar para actuar en el mundo del mañana ya que la sociedad en que vivimos es muy acelerada y  sus cambios nos sorprenden. Todo esto exige  la formación de un hombre crítico y flexible que no se va a lograr, desarrollando el concepto de modelo-guía, de la heteronomía, como algo que fue apropiado sin derecho, por los que llevan adelante una política educativa. Esto se opone a la idea de un ser autónomo y a lo que define a Adorno como educación: “consecución de una conciencia cabal”[1], que conlleva a la idea de emancipación opuesta a la trasmisión de conocimientos muertos, totalmente inservibles en una democracia. Todo aquello que se le presente al individuo desde fuera es  antidemocrático y atenta contra la autonomía del ser humano.  Hay una clara contrariedad  frente a todo lo que es un modelo. El hecho es buscar una educación universal, un bien común, una educación abierta a todos. No se presenta como una casualidad que históricamente haya una relación entre el aumento de las luchas sociales y el crecimiento de las escuelas públicas. Esas luchas son necesarias para lograr la emancipación del hombre.
    Emancipación significa lo mismo que concienciación, racionalidad, lo que va unido a evaluar la realidad. Los movimientos sociales nos adaptan a la realidad. El momento para llevarlo a cabo es la pubertad, porque es la etapa en que el ser humano es más cuestionador de los modelos tradicionales. Si bien podemos colocar a Durkheim en una corriente tradicional en materia educativa, no debemos olvidar que él nos habla de educación desde su paradigma sociológico y también marca la segunda infancia como el momento en que se debe llevar a cabo la formación de la moral.
    El movimiento de adaptación es uno de los elementos que debe ser más cuidado ya que puede tener una doble función. Por un lado se puede inducir a la pérdida de la individualidad transformándola en un conformismo uniformador. Pero se puede apostar a la adaptación y a la resistencia si la educación puede combinar  principios individualistas y sociales. Se trata de un movimiento dialéctico  donde se debe vivir en democracia y reforzar sus aspectos positivos porque es propio de la condición humana que cada generación  crezca en un mundo viejo pero se le guíe,  sin quitarle de la mano su propia oportunidad de lo nuevo. La necesidad de adaptarse exige un determinado reajuste individual en un mundo responsable.
    El valor de la educación en el mundo actual debe cambiar y en base a los dos aspectos de la adaptación deberá apostar más a la resistencia que a la adaptación. La resistencia tiene que identificarse con el agresor, criticarlo desde la infancia. Se debe crear instituciones que actúen dentro de la educación formal,  para crear una conciencia de la realidad, tarea  reflexiva entre la teoría y la práctica que se desarrollará durante toda la vida, llevando adelante, una verdadera educación permanente.
    Lo que se está llevando a cabo es un empobrecimiento de la educación. No llega a los alumnos ni el buen lenguaje ni la expresión general. La demanda educativa,  independiente de cualquier otro indicador, incide en  este momento en la institución, porque la superpoblación de ellas, no permite la concientización con calidad, ni en forma espontánea ni creativa de la dialéctica entre teoría y praxis. Desde un enfoque marxista el sujeto debe en el proceso  educativo, adquirir una  identidad teórica  política propia, y la posibilidad de saber diferenciar de los discursos estatales,  lo esencial, de la hojarasca demagógica.  Solo así se podría llegar a preparar al individuo para superar la alienación. Lo mas triste de todo es que  no hay ni espontaneidad ni creatividad sino que se interpone entre el ser que se educa y la educación una frustración por falta de experimentación. Si se llevara a las personas a lo que realmente desean, se les ilustrara y clarificara se podría neutralizar esa mutilación  y lograr la capacidad de experiencia condición previa para la reflexión. No podemos de dejar de recordar a Dewey cuando centra la atención de la educación, en la escuela y en las prácticas democráticas a través de las experiencias individuales y acumulativas. Se debe agregar más, la necesidad de la voluntad de cada persona en formarse democráticamente  eligiendo a  los representantes del pueblo.
5- A  MODO DE CONCLUSION
    Todas estas formas planteadas deben darse en la totalidad de los sistemas educativos relacionados con la capacidad de razonar, de pensar y de poner de manifiesto la inteligencia sobre la realidad. Pero por sobre todas las cosas es  relacionar  las estructuras superiores del pensamiento del sujeto con los objetos, sin dejar de lado ni la fantasía ni las experiencias espirituales. La educación  para preservar la resistencia y dominar las transformaciones deberá dar a la individualidad, una importancia nueva, sin petrificación ni estatismo para que se forme en la experiencia del no-yo, el otro
    La superación de la barbarie es la tarea más urgente de la educación ya que ella misma la creó, con opresiones y momentos  represivos, que se esconden detrás de exigencias ingenuas de tolerancia y tranquilidad, produciéndola, reproduciéndola y dando origen en la demagógica enseñanza política, a un comportamiento amenazante como la violencia. Barbarie existe, cuando se recae en las fuerzas físicas primitivas. La violencia se suma a ella cuando se da una unión transparente entre la conciencia humana y situaciones coactivas y cuando se encuentra el fracaso de la cultura por incumplir su promesa. Lo relevante en educación es  que las personas sean concientes de la violencia física que subliminalmente se transmite en el sistema educativo y de que comiencen, a sentir vergüenza por la brutalidad que se da en la cultura. Así mismo, se debe tratar a los niños como anémicos frente a la autoridad de padres y maestros para que al llegar a la adultez estén inmunizados contra la barbarie.
    Se considera que el sistema educativo alemán no educa para la emancipación, ya que está formada por subsistemas  tal como aquí, educación común; inicial; especial; práctica y tiempo completo. Tal estructura no lleva a una educación justa debido a que debemos  considerar que la capacidad no viene prefigurada en las personas. El desarrollo de las mismas, va a depender de los retos que pueda enfrentar. La tesis tiene que partir de que si queremos emancipación debemos hacer capaz a las personas. Una de las formas de sostener la tesis es que no sean instituciones educativas reproductoras. La forma sería desmontar la estructura y realizar una oferta pluralista y diferenciada en cada nivel para lograr la emancipación de cada individuo en particular. Se añadiría además que la falta de liberad en la sociedad no es buena cosa para formar seres emancipados y tampoco lo es la falta de bibliografía sobre la diferencia  entre emancipación y autoridad. (Lo que significa atrocidad).

BIBLIOGRAFIA

Theodor W. Adorno, Educación para la emancipación, CEHCE, 2008.

Adriana Puiggros, La educación popular en America Latina, Instituto Paulo Freire.

Emilio Durkheim, la educación moral, Losada, Buenos aires 1997.

John Dewey, El hombre y sus problemas. Paidos, Buenos Aires, 1961.

Bernard Charlot, La relación con el saber, Trilce, Montevideo, 2008.



















   


[1] Theodor Adorno, Educación para la emancipación, Edición del CEHCE, 2008.